
Si por estos lares estamos más que hartos de las celebrtities que se meten a diseñadoras, en Estados Unidos no iban a ser menos, allí la lista es más larga y la plaga se extiende no solamente a actrices sino a cantantes, show girls, y petardas varias. Lauren Conrad estaría entre la primera categoría y la última, con todos mis respetos, y es que su principal mérito estético consiste en ser una de las reinas del street style.
Y no es poco. Porque si justamnete los diseñadores de más renombre pecan por defecto en el terreno personal no veo mal que justamente aquellos que en su vida diaria marcan tendencia, aunque sea por casualidad, y salvando las distancias, aprovechen su tirón mediático y le ofrezcan al público aquello que reclama: vestir a su imagen y semejanza.
Porque para que el pan se lo lleve otro, que mejor que hacer de tu armario una línea de ropa y al menos, llevártelo calentito a casa.











