
Irina Lazareanu rompe con los moldes de la típica modelo que llega a lo más alto tras miles de castings, realizar catálogos sin importancia, ni si quiera se adapta al ya tópico que nos venden muchas agencias de…“la descubrió un ojeador cuando estaba de compras”.
La historia de Irina Lazareanu, como no podía ser de otra forma, es totalmente distinta y rocambolesca. Aunque para algunos pueda ser una enchufada de Kate Moss, la verdad que no todas las enchufadas pueden presumir de convertirse en una de las musas de Karl Lagerfeld.
Lo que está claro es que Irina no pasa despercibida, la amas o la odias. Su apariencia gamberra, indolente, para muchos es un chorro fresco dentro de las pasarelas, mientras que para otros una extravagancia, de rostro vulgar, que no da la talla. Personalmente, Irina tiene un halo que la hace única y necesaria en el mundo de la moda.







Mientras en Trendencias nos preguntamos si Kate Moss sigue teniendo el tirón suficiente como para poner de moda su 





