
Parece una tontería, pero hay estaciones más favorables a la elegancia que otras. Que haga calor o frío no debería estar reñido con perder puntos de estilo, pero curiosamente hay celebrities que no aceptan las bajas temperaturas tan bien como las cálidas. Y viceversa. Porque también las hay que en verano no gestionan apropiadamente eso de poder enseñar y están mucho más monas cuantas más capas mejor…
Sarah Jessica Parker es de las que parece no asimilar demasiado bien bien los gélidos meses del invierno neoyorquino: la actriz está a años luz del ingenio de Carrie Bradshaw ante los termómetros negativos y su única norma parece ser no pasar frío aún a riesgo de bajar posiciones en la escala del buen vestir.















