El domingo (y cuarta jornada de esta maratoniana Cibeles Madrid Fashion Week) llegó dulce y femenino gracias a propuestas como las de Ailanto y Lydia Delgado.
El desfile de Ailanto tuvo como eje de la puesta en escena la música: la pasarela se convirtió en un teclado gigante, y las modelos, que lucían vaporosos vestidos de noche en tonos nude y negro, estaban rodeadas de un cuarteto de cuerda. Además, algunos estampados y los broches y pendientes llevan también motivos musicales.
Y de la versión acústica de La Vie en Rose pasamos a los acordes rockeros de Amadeus y los femeninos vestidos de noche dejan paso a una ropa cómoda, práctica y algo excéntrica.









