
Da gusto ver cómo se esmeran en Zara por presentar sus colecciones de la manera más editorial posible. Sí, está claro que es fácil teniendo como base los clones y consiguiente fuente las mejores colecciones, pero resulta curioso ver cómo presentan sus propuestas de estilismo a modo de lookbook : su colección casual de primavera 2010, por ejemplo, parece sacada del blog de alguna trendsetter de la red.
Nada más efectista, cercano y con ganas de ser copiado que aquello que se pondrían las musas interactivas que todas quieren ser.













