
Cuando pensamos en el grunge, una de las tendencias de este otoño-invierno 2009/2010, que se presenta muy musical, pensamos casi siempre en camisas de cuadros oversized, pantalones rasgados y mechas mal puestas. Pero este estilo que triunfó en los noventa puede ser mucho menos descuidado que todo eso. Y no solamente es apto para adolescentes o wanna be it girls.
Las nostálgicas de Nirvana y adoradoras de Kurt Covain en sus épocas pasadas, pueden recuperar ese espíritu inconformista y llevarlo a la práctica, pero cambiando la parte más trangresora por una vena más nostálgica, léase, romántica.








