
Las hay que no sabemos vivir si el pelo recogido, y la coleta es casi el único accesorio intrínseco sin el que no podríamos vivir. No importa si lo tienes largo, luces media melena o corte bob, la coleta es un peinado sencillo, práctico, infinitamente femenino y perfecto para cualquier ocasión. De hecho, ha sobrevivido a todas las décadas y se ha convertido en un clásico.
Lo mismo te la plantas en cuánto te levantas, que resulta ideal para ir trabajar, salir de fiesta o ir de boda: todo depende de cómo la hagas. Más versátil imposible, y más fácil, no puede ser.
Lo ideal es tener el pelo largo, liso y carecer de flequillo o escalados muy marcados para que te quede impecable en un simple gesto. ¿Mi preferida? La mítica cola de caballo.















