
La noche neoyorquin reunía ayer como or arte de magia a algunas de nuestras celebrities preferidas. Nunca creí que vería en un mismo acto a Penélope Cruz y Olivia Palermo, pero lo que tiene Nueva York es que solamente entiende de celebrities, y no de gremios por separado. El estreno de “The private lives of Pippa Lee”, cuyo elenco de protagonistas femeninas es infinito, era la artífice de tan suculento encuentro.
Nuestra Pe, totamente de negro, con jeans, blazer, top y botas mosquetero, no se separó en toda la velada de Marion Cotillard (no sé si formará parte de la promoción de Nine...).








