
A algunas marcas les gusta innovar demasiado sin tener un horizonte claro. En cuestión de zapatos femeninos, el riesgo está justificado, el resultado, en cambio, no; y es ahí cuando se produce la disonancia. En esta temporada ha habido varios ejemplos de zapato extraño respecto al tacón, entre los que me quedo con los de Victoria Beckham sin esta parte y la pistola de Chanel, que tanto dio que hablar.
Los nuevos modelos de Dior pasan directamente a la lista de mis zapatos más recordados por lo poco acertada de su propuesta. Los tacones es una pieza clave que estiliza el calzado, si en vez de eso, los modificamos y adornamos con diseños inútiles, nos cargamos el estilo del par. En este caso, la marca francesa decide añadir una cariatide a sus diseños, es decir, la figura femenina griega que hacía la función de columna.
El resultado se complementa con el juego entre los colores de la plataforma y el propio tacón. Si uno es negro el tacón es beige, si uno es rosa chicle, el tacón es negro y así hasta más de cinco modelos donde el tacón XXL sigue primando.






