
Parece que no soy la única que quedó prendada del vestuario que lució Keira Knightley en La duquesa, tal vez sea que la inspiración de Galliano viene del siglo XVIII. Aunque el diseñador de origen ingles más bien ha dicho que su fuente son los pintores flamencos como Vermeer o Rembrandt y el mismo Christian Dior.
Y a decir verdad le creo perfectamente, pues las telas brocadas en azul y blanco son directamente obra de las fábricas de los Países Bajos, mientras que si miramos algunso de los trajes y los sombreros de formas geométricas y juguetonas vemos al pleno algunso de los diseños de Dior más antiguos y originales. Aquellos que lo consagraron en el gusto de las mujeres creativas, elegantes y arriesgadas de su época.
Normalmente, el objetivo de una colección de alta costura es hacernos soñar con la elegancia, los estilos de las grandes figuras de todos los tiempos, la pomposidad y muchas alfombras rojas. Galliano siempre logra superarse. Si la colección de Primavera 2009 es sobre los años 50’s, esta es sobre los cincuentas de hace unos siglos.







