
A Eva Longoria se le nota que le gusta España porque la vemos mucho por aquí. Su última visita ha sido este fin de semana a Marbella, y la excusa, recaudar fondos para tres asociaciones benéficas. La encargada de la fiesta no sólo ha sido ella, también Antonio Banderas y su esposa Melanie Griffith. Eso sí, había dos requisitos para entrar y lucir modelazo: haber sido invitado, y ser capaz de hacer frente a los casi 1.000 euros que valía el cubierto.
Eva Longoria optó por un vestido de seda plisado color frambuesa, uno de sus tonos preferidos, ceñido a la cintura con un elegante broche de piedras de colores que también adornaban el remate en el hombro. Monísima y estilosa como siempre.
Melanie Griffith optó por un vestido nude con escote drapeado en forma de corazón, muy similar al que lucía la hija Stella del Carmen, que ya está muy crecidita y optó por un vestido largo gris perla, aunque con escote palabra de honor. Un poco recargada.













