Pure Light es el nombre con el que Mango ha titulado su colección Primavera-Verano 2010 y la verdad que ante el negro imperante del invierno, las propuestas vistas ayer sobre la pasarela, eran todo un rayo de luz. Retomando el hilo de las grandes casas, la firma catalana apuesta por una inspiración a medio camino entre lo militar y lo campestre. Y ha hecho cosas realmente interesantes, aunque dudo mucho que todo lo que se vió ayer llegue a las tiendas sin ser modificado.
Colores muy neutros, verdes y tierras; juego de proporciones entre lo corto cortísimo de los shorts y las faldas, y los blazers, que vienen de nuevo en su versión cruzada y ancha, y unas plataformas exageradísimas sobre las que va a ser difícil no tropezarse.










