Últimamente no hay manera de ver a Penélope Cruz vestida con un color que no sea el negro. No sé si los rumores sobre su aumento de peso han hecho que se deje de lado colores chillones que den pie a más comentarios o simplemente son casualidades. El caso es que la última vez que la vimos vestida en un tono distinto fue con un Chanel marfil de la colección Crucero 2010 que le hacía flaco favor (¿o era al revés?).
Ayer por la noche, y tras otro pésimo estilismo entre lo fúnebre y lo vetusto, Pe se decidía por el blanco impoluto de la mano de un conjunto de vestido y casaca, para acudir a la proyección de Los Abrazos rotos










