
Los que pensaban que este año la firma italiana Prada se salvaba del boom clonador estaban de lo más equivocados. Y es que la marca crea tendencia y todos se inspiran en ella. A pesar de que al principio sus propuestas puedan chocar. O no gustar. Todos acabamos con prendas que se basan en lo propuesto encima de la pasarela. Y si el año pasado fueron las rayas quién marcaron el compás del verano, esta vez son los coches de los años ’50. Así que ¡lo siento Miuccia! Este año vuelven a copiarte.















