
A algunas famosas les gusta vestir y no escatimar detalles ni complementos. Ellas son quienes plasman en la calle las propuestas que a veces las firmas de moda intentan establecer demasiado arriesgadas pero que se limitan sólo para las más atrevidas (y pudientes). Mary-Kate Olsen es una de las habituales en intentar lucir todo a la vez, sin pararse a pensar antes si dejar algo en su armario.
Lo bueno de esto, es que después todas las prendas pasan a verse en los establecimientos más accesibles (TopShop, Zara, H&M) para que así sus seguidoras puedan conseguir los mismos diseños dentro de sus posibilidades. El bolso de Proenza Schouler de aquí a nada será deseado por varias personas, y es muy razonable, debido a la clase que tiene dentro del estilo bolso de mensajero, en su forma alargada y en el diseño del broche (el precio es de 1.995 dólares).
Pero ahora bien, intentar combinar ese bolso de cuero con unos leggins de cuero negro ya no pasa por la lógica, es más, hasta es un desastre. Y si a eso se le añade unas sandalias de planta lisa el rizo está conseguido y el barco hace aguas.






