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Jean Paul Gaultier

Jean Paul Gaultier

París es sin duda alguna LA SEMANA DE LA MODA, con mayúsculas. No hay otra ciudad que cree tanta expectación, ni que reúna a tantos diseñadores de primera línea. Cuando eché el primer vistazo al calendario de la Semana de la Moda de París, el quinto día fue el que captó mi atención por contar con algunos de los diseñadores más anodinos, si algo tiene París es que es capaz de compaginar la Alta Costura más clásica con el Ready-to-wear más innovador: Haider Ackermann, Vivienne Westwood, Jean Paul Gaultier, Cacharel o Loewe se dieron cita en sábado en la capital francesa. Acompáñame y te mostraré cómo fue la jornada más irreverente de la París.

Junya Watanabe, no sin mis sneakers

Junya Junya Watanabe

Como os he adelantado, en la variedad está el gusto y el primer desfile de esta jornada de París hará las delicias de aquellas chicas que en su patio de colegio querían ser la Sporty Spice, puesto que Junya Watanabe presenta un look deportivo, colorido, futurista y ¿por qué no decirlo? Imposible. Los looks iban acompañados por las sneakers de Puma, un look ideal para irte de rave.

Haider Ackermann, lo masculino es sexy

Haider Haider Ackermann

Lo admito, siento debilidad por Haider Ackermann y en general, por cualquier diseñador instruido en Bélgica (¿qué tendrá esa tierra que da tan buenos diseñadores?). Prendas dotadas de gran masculinidad en negro, gris y blanco, que mostraban a una mujer que no por ser masculina deja de ser sexy. Detalles geométricos y lunares, blazers y pantalones pero también vestidos vaporosos para la noche. La colección de Ackermann, sobria y elegante, demostró de nuevo que en moda menos sigue siendo más.

Viktor & Rolf, con la vista puesta en el pasado

Viktor & Rolf Viktor & Rolf

Los diseñadores holandeses presentaron una colección femenina inspirada en el viejo Hollywood de estrellas como Lauren Bacall y Joan Crawford, con predominio de faldas y vestidos largos de tul plisado en blanco y negro, o en los pasteles rosa y violeta y uso de tejidos metalizados por doquier (algo que no termina de convencerme). Los vestidos o las faldas tenían enormes lazos o fruncidos como detalle final.

Cacharel, máximo exponente de la primavera

Cacharel Cacharel

Vale, es cierto, no es nada arriesgado presentar flores en primavera (ya lo dijo Miranda Priestly en El diablo viste de Prada dejando a una de sus empleadas al borde de las lágrimas), pero no se trata tanto del qué sino del cómo. La colección de Cacharel es femenina hasta decir basta, flores y vestidos vaporosos, largas faldas con vuelo y tonos claros como el azul fusionados con un naranja ácido. Podría calificarse como la colección más dulce de esta jornada. Y es que a veces no es necesario arriesgar para ganar.

Vivienne Westwood, inclasificable

Vivienne Vivienne Westwoob

La locura llegó de la mano de Vivienne Westwood con una colección que parecía más una protesta por su lucha activa contra el cambio climático. Los modelos presentados no parecían tener ni pies ni cabeza, una colección heterogénea que, contra todo pronóstico, al final lograba tener algún tipo de sentido. Detalles étnicos, tribales, coronas, vestidos largos. Una locura visual, para mi gusto poco acertada.

Jean Paul Gaultier, homenaje a las estrellas de los 80

Jean Paul Gaultier Jean Paul Gaultier

Madonna, David Bowie o Michael Jackson son algunas de las inspiraciones de esta excéntrica colección de Jean Paul Gaultier que decide homenajear a las estrellas de la música de los años 80. Una colección divertida que parecía más un juego de “Adivina quién” que un desfile. Las caricaturas de las estrellas del pop se paseaban por la pasarela “jeanpaulizados”. Predominó el negro en trajes chaqueta de corte masculino hasta la explosión en azul y rosa eléctrico. Una colección para no dejarte indiferente.

Loewe, el toque español

Loewe Loewe

Nada nuevo bajo el sol, como suele decirse. Stuart Vevers apuesta por la línea clásica que ha caracterizado a la firma española: piel muy trabajada y diseños sencillos, conjuntos de cuerpo y falda de tubo o vestidos con el mismo corte, quizás lo más innovador fueran las capuchas que introdujo en alguno de los vestidos. Cómo no, la firma española también apuesta por el color de la temporada: el naranja.

En definitiva, esta quinta jornada cerró dejándonos el sabor castizo de una de nuestras firmas más internacionales, fiel a su estilo y sin grandes dosis de imaginación e innovación… pero, ¿qué más nos da? De eso ya tuvimos suficiente dosis a lo largo de toda la jornada, ¿no os parece?

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