El estilo de la cantante irlandesa, Róisín Murphy es de los más peculiares dentro del panorama actual. Siempre ha buscado ir a la vanguardia a la hora de vestir y eso se traduce en los looks más arriesgados y en la preferencia por diseñadores innovadores y nuevos talentos.
Róisín Murphy se dio a conocer con su primer y último grupo, Moloko donde se juntó con Mark Brydon para firmar grandes canciones que iban desde la electrónica al pop (‘Sing It Back’ es de sus hits míticos). En ese momento ella ya tenía 21 años y había comenzado desde hace un tiempo a ir a los clubs de moda en Sheffield ciudad a la que trasladó tras una época inestable en cuanto a la familia.
Vivienne Westwood era la diseñadora fetiche para la irlandesa y ahí empezó a gestarse un estilismo destacado que luego llevaría en los directos y en todas las promos de sus álbumes. Hasta que en 2003 Moloko se separaron, su esitlo se definía por un inconformismo mayor, algo que luego cambió para buscar un estilismo más elegante.
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