Seguro que muchas de vosotras en edad de colegio, universidad, máster o que simplemente asistís a clases de idiomas o hacéis un curso de danza del vientre, por decir algo, esta semana tenéis prevista una cena de clase. Otro de los grandes clásicos a la puertas de las fiestas navideñas. Y una de las citas que más nos gusta.
Uno de los más distendidos y el ensayo general antes de Nochevieja. No es que todo esté permitido pero sí podeis hacer concesiones más arriesgadas que por ejemplo en una cena de trabajo, en la que siempre conviene más guardar las formas y no revelarse tanto. Por eso, no os cortéis un pelo y darlo todo.
Bueno, sin exagerar. Un little black dress, de efecto petróleo y silueta ligeramente abombada, como éste que lleva Olivia Molina. No es un mal comienzo. Y sirve para una cena de clase, una comida en familia o mismamente fin de año.
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